martes, 21 de octubre de 2008

Marsella no dormirá hasta ver libre a su ultra

La ciudad del gran Zidane está revuelta. Marsella supura por la herida de los incidentes acaecidos en el Calderón el pasado 1 de octubre. La ciudad al completo está movilizada. Todos sin excepción: aficionados, políticos, simples ciudadanos que no expresan ningún sentimiento futbolístico y, por supuesto, todos los estamentos del club, el Olympique. La tranquilidad lógica de una jornada festiva como la de ayer no es tal.
Después de unas horas en esta ciudad, de leer y escuchar todo lo que se dice al respecto, mucho me temo que Marsella se mantendrá así, en estado de alerta y movilización, hasta que uno de sus aficionados desplazados a Madrid para dicho encuentro no quede en libertad. Santos Mirasierra, 34 años, responsable reconocido de uno de los grupos ultras del equipo, fue detenido la noche del partido y puesto a disposición judicial.
Respaldado.
Desde entonces se encuentra en prisión preventiva dictada por el Juzgado de Instrucción número 33 de Madrid y cuyo titular es Tomás Martín. Se le abrieron diligencias previas por lesiones a un policía que recibió siete puntos de sutura en la cabeza y atentado contra la autoridad.
El presidente del club, Pape Diouf, ha pedido ayuda a los políticos de la ciudad para presionar al Gobierno de la nación y que éste a su vez realice las gestiones oportunas con su homónimo español y ha declarado públicamente que no cesará en su empeño hasta verle libre. Una carta redactada por los aficionados más radicales del club y respaldada por 25.000 firmas fue enviada a Nicolás Sarkozy la semana pasada para que mediara en la liberación del detenido. Ayer mismo los jugadores del equipo salieron con una camiseta al calentamiento previo a su partido de Liga con un mensaje muy significativo: "Liberté pour Santos". En la carta enviada al presidente de la República, la Asociación de Ultras del club, que recluta 5.000 aficionados, adjunta un vídeo de Canal+ España, fotos y el testimonio de dos agentes de la Brigada de Violencia urbana de la ciudad, que acompañaron a los 1.200 aficionados a Madrid, en los que exculpan a Mirasierra de la agresión al policía herido.
La Provence, el periódico más importante de la ciudad y de la región, está realizando un seguimiento diario de la situación del detenido en la cárcel de Soto del Real y este fin de semana publicaba la posibilidad de que el juez fallará hoy lunes el caso o como muy tarde a lo largo de la semana.



Ayer, la prensa francesa en general y la marsellesa en particular volvía a criticar con dureza al Atlético por haber permitido que sus ultras entraran al estadio, en el derbi contra el Madrid, con una pancarta, que exhibieron a lo largo del partido, referente a la muerte del líder ultraderechista austriaco. "Long Haider, descanse en paz", era el texto exacto. Se califica de otro patinazo del club español y se recuerda que no es la primera vez que tolera pancartas racistas en su estadio, publicando la foto de una calavera nazi expuesta en encuentros anteriores al de los incidentes.

Marsella, en estado de alerta y movilización por ver a su ultra preso

Todos los estamentos de la ciudad, en pie de guerra.
Los jugadores, con camisetas en apoyo a su aficionado.
No cesarán hasta que no vean a su hincha en libertad.

Minuteca todo sobre: Marsella
La ciudad de Marsella vive agitada desde que hace unos días.

Con la polémica aún reciente por los hechos acontecidos en el Vicente Calderón el pasado 1 de octubre , políticos, deportistas y ciudadanos están en estado de alerta y se movilizan para que su ultra preso, Santos Mirasierra, sea puesto en libertad.

Este hincha fue detenido la misma noche del partido y puesto a disposición judicial. Desde entonces, se encuentra en prisión preventiva. Ahora recibe el apoyo de toda Marsella para que salga en libertad.

Según señalaa el diario As, desde Francia se han lanzado en apoyo incondicional de este ultra. El presidente del club, Pape Diouf, ha pedido a los políticos de la ciudad que hagan las gestiones oportunas para liberal a Santos, y no cesarán hasta verle fuera de la cárcel. Los aficionados más radicales del club también han hecho llegar a Sarkozy la semana pasada una carta respaldada por 25.000 firmas pidiendo su libertad. Y ayer, hasta los jugadores del Marsella portaron camisetas en su apoyo. "Liberté pour Santos" (libertad para Santos) rezaban las camisetas de calentamiento.



Desde la prensa francesa también se pide 'justicia' y atacan al Atlético de Madrid alegando que no es la primera vez que el club español permite la entrada de simbología nazi en su estadio.

El juez mantiene en la cárcel de Soto del Realal 'ultra' que agredió con una silla a un policía C. ARRIBAS - Madrid - 15/10/2008


Para el titular del Juzgado de Instrucción número 33 de Madrid, que le ha abierto diligencias previas por lesiones y atentado contra la autoridad, Santos Mirasierra, de 34 años, francés de origen y con pasaporte español, no es tan presuntamente inocente como manifiestan sus amigos del grupo Ultras del Olympique de Marsella; como sostienen el entrenador del equipo, Éric Gerets, y el presidente del club, Pape Diouf, y como la UEFA deja ver.

Ni para el juez madrileño, que le mantiene en prisión preventiva en la cárcel de Soto del Real desde el 3 de octubre, ni para el fiscal, que solicitó que se le impusiera tal medida después de que la policía le detuviera en la noche del pasado día 1 en el estadio Calderón, Santos Mirasierra es otra cosa que un aficionado violento que dirigió en las gradas una revuelta contra las fuerzas del orden, arrancó una silla de la tribuna y golpeó con ella a un policía causándole heridas que precisaron siete puntos de sutura. Interpretando la alarma social que provoca la violencia en el deporte y llevando a la práctica la política de tolerancia cero, el juez y el fiscal han tomado la infrecuente decisión de encarcelar a un hooligan.

Carta a Sarkozy
La medida, motivada también porque Mirasierra no tiene domicilio en España y es necesaria su presencia en las pruebas periciales y hasta que se determine el alcance de las lesiones del policía agredido, ha causado tanta extrañeza en Francia, donde sus compañeros se han movilizado en su defensa y han llegado a escribir una carta al presidente, Nicolas Sarkozy, para que medie en su puesta en libertad, como indiferencia en España, donde sólo se ha conocido debido a la sanción de la UEFA.

Según Erlantz Ibarrondo, su abogado, Mirasierra no es más que "un cabeza de turco" para justificar "la desproporción" de la intervención policial. Gerets, el técnico, dice que la culpa fue de los agentes y que la justicia liberará rápidamente a una persona que muy posiblemente es inocente y que no tiene por qué "joderse" en la cárcel.

Sin embargo, según fuentes judiciales, Mirasierra está plena y fiablemente identificado como el agresor. Y, para completar la investigación, el juez, que probablemente decidirá hoy si mantiene o no la prisión preventiva contra él, visionó ayer las imágenes televisivas y las grabadas por las cámaras de seguridad del estadio Calderón.

martes, 14 de octubre de 2008

La UEFA culpa a la Policía española de "provocar los incidentes" del Calderón

El director de comunicación de la UEFA, William Gaillard, dijo que la Comisión de Disciplina de este organismo "ha dictaminado" que los incidentes ocurridos en el partido Atlético de Madrid-Olympique de Marsella de la Liga de Campeones "fueron provocados por la Policía Española sin ninguna razón".

"Hemos tenido anteriormente problemas con la Policía Española, hemos hablado con las autoridades españolas, también las hemos escrito. Si se recuerda, hubo problemas hace dos temporadas en Sevilla con hinchas del Tottenham que fueron golpeados violentamente, incluyendo a personas discapacitadas", afirmó Gaillard, en declaraciones a la emisora de radio Onda Cero.

El portavoz de la UEFA explicó que el Atlético tiene tres días para recurrir, pero recordó que durante cinco años se va a "controlar el comportamiento" del club rojiblanco. "Si hay algún problema la sanción se convertiría en una sanción fija", dijo.

Ante Liverpool y PSV, "en campo neutral"

"Los partidos contra el Liverpool y contra el PSV se jugarán en un campo neutral, a por lo menos 300 kilómetros de Madrid. Lo elegirá el Atlético, aunque la UEFA tendrá que aprobarlo. Tiene que contar con las facilidades idóneas para un partido de Champions", añadió.

Gaillard insistió en su deseo de que "el comportamiento ejemplar de los hinchas, incluidos los españoles" durante la Eurocopa "continúe en la Champions y en la UEFA". "Esa campaña se llama respeto. Los problemas que hemos notado en el partido Atlético de Madrid-Olympique de Marsella van en contra de esta política", concluyó. 

La campaña del Olympique influyó en la UEFA


La campaña que organizó el Olympique de Marsella para pedir la liberación del seguidor detenido se extendió como la polvora en toda Francia. Los medios del país vecino siguen impresionados por los incidentes que tuvieron lugar antes del encuentro de Champions League entre el Atlético de Madrid y el Olympique de Marsella, en los que una decena de seguidores marsellesese necesitaron atención médica. El presidente de la UEFA, Michel Platini, avisó de que "tomaría medidas serias"
El presidente del Olympique, Pape Diouf, fue el primero en alzar la voz. El máximo dirigente de la entidad no entendía como "aficionados que recorren 2.000 km para animar a su equipo puieden terminar así" y calificó de "salvaje" la actuación policial. El propio presidente acudió a la grada donde estaban ocurriendo los incidentes para calmar los ánimos de sus seguidores. Guy Cazadamont, jefe de seguridad del Olympique, denunció que "la policía no aceptó ningún tipo de diálogo antes de intervenir. Estoy asqueado. En tres minutos se perdió todo el trabajo de prevención que realizamos con los seguidores", aseguró. La entidad marsellesa afirmó que la orden de retirar la pancarta del Comando Ultra 84, cuyo símbolo es una calavera con la bufanda del equipo, no partió del delegado UEFA, cómo se pensó en un principio, sino del Jefe de Seguridad del Vicente Calderón.
El presidente de la UEFA, Michel Platini, avisó de que "tomaría medidas serias" tras visionar los insultos y lanzamientos de objetos que recibieron algunos seguidores minusvalidos del Olympique. Estos aficionados fueron ubicados a pie de campo del Vicente Calderón, pero tuvieron que ser trasladados a otra zona donde estuvieran más seguros. La UEFA, entre otros motivos, incluye como agravante del cierre del Vicente Calderón que el estadio no dispusiera de una zona segura para estos seguidores.
Uno de los rostros más fotografiados fue Pierre, quien aparece en la imagen aparece con la cara ensangrentada. El Olympique le ofreció regresar a Marsella en el mismo avión que la plantilla y fue atendido por los servicios médicos del club. Este aficionado necesitó más de diez puntos de sutura y ha sido entrevistado como testigo directo de los incidentes en numerosos medios del país vecino. Durante el siguiente partido en el Velodrome, estadio del Olympique, se mostraron pancartas con alusión a los incidentes y varios jugadores salieron en defensa estos aficionados.
Un aficionado sigue en prisión
El motivo principal por el que todavía colean los incidentes en Francia es que un seguidor del Olympique continua detenido en la prisión de Soto del Real (Madrid), lo que ha elevado la indignación de la prensa francesa. Santos Mirasierra, que tiene doble nacionalidad francesa-española, está acusado por la Policía de desórdenes públicos, atentado a la autoridad y lesiones, por lo que podría ser condenado de seis meses a tres años. La doble nacionalidad complica la exigencia francesa de su extradición, pero la movilización de la afición y del club marsellés ha tocado las altas esferas de la política gala. El presidente del Olympique, incluso, llegó a pedir al presidente de la República Francesa, Nicolas Sarvkozy, que mediara en el conflicto.
El aficionado estuvo tres días internado en los calabozos de Plaza Castilla, hasta que el viernes de esa misma semana fue trasladado a la prisión de Soto del Real. El Juez se negó a visionar el video de los incidentes y mandó directamente a prisión preventiva a Santos Mirasierra, lo que elevó la indignación de los medios, que calificaron esta actuación como "falta de calidad democrática". 

domingo, 12 de octubre de 2008